Monday, June 23, 2008

LOS TRAUMAS Y FRUSTRACIONES DEL SECRETARIO DE SEGURIDAD

MARCA LIBRE:

"Hola amiguitos. Soy Alvar Cabeza de Vaca me llamo como el carnal bien chido que era explorador"

MARCA CHIDA:

“Joder tíoz, que yo no tengo nada que ver con el gilipollas eze que dize zer Zecretario de la no ze que, la que ze caga en la hostia, la zeguridad, vaya.”


¿Alguién se ha preguntado en que se gasta la Secretaría de Seguridad Pública su presupuesto? ¿Cómo es posible que León es insegura, pese a su supuesta serguridad, pese a tantos operativos, a la ardua labor de nuestro sacrosanto el señor Alvar Cerebro de Vaca, erróneamente llamado por los medios y su puta esposa “Cabeza de Vaca”?

¡Pues en una máquina del tiempo!

¡Si señoras y señores! ¡Sigan leyendo, en el blog favorito de los funcionarios leoneses tenemos la respuesta!
* * *

Resulta que Alvar Cerebro de Vaca tenía unos padres igual de idiotas e incompetentes que él, y le pusieron “Alvar Cabeza de Vaca” en espera que su pequeño engendro superara al magnífico e ilustre explorador español.
Hubiera sido lo mismo si le ponían Leonardo Da Vinci o Vincent Van Gogh. El nombre no hace a la persona y Alvar Cerebro de Vaca es el mejor ejemplo.

Repasemos clase de Historia, pues. La Wikipedia (http://es.wikipedia.org/wiki/Cabeza_de_Vaca) dice:

Álvar (o Álvaro) Núñez Cabeza de Vaca (Jerez de la Frontera, 1507 - †Sevilla, 1559). Conquistador español de familia noble, era nieto de un conquistador de Gran Canaria. Descubrió las cataratas del Iguazú y exploró el curso del río Paraguay.

El sitio de León Guanajuato (http://www.leon.gob.mx/portal/modules/icontent/index.php?page=41)

- Lic. Alvar Cabeza de Vaca Appendini Secretario de Seguridad Pública Mpal alvar@leon.gob.mxPlaza Principal S/N Zona Centro León, Gto. C.P. 37000 788-00-00 Ext. 1140

A Alvar le ha conflictuado enormemente llamarse así… o a ver, ¿Qué harían ustedes si se llamaran “Backstreet Boy Appendini” y fueran unos pendejos con barba de candado y aparte, secretarios de seguridad, y no popstars y chamacos caritas con los que todas las mocosas del Jassá sueñan?

Pues así se siente Alvar, ya que no es un explorador, lo que más ha explorado en su estúpida vida ha sido la garganta de su gato buscando bolas de pelo antes de llevarlo al veterinario.

-¡Mamá, mamá! –decía Alvar cuando era Alvaritititito, de chiquito-. Yo de grande quiero ser explorador.

-Tú nunca serás explorador hijito. Eres demasiado imbécil. Y además no tienes amigos.

-Si mamá… tenía dos amigos imaginarios, pero prefieren jugar entre ellos que jugar conmigo… pero ¡Yo quiero ser explorador!

-Bueno, si quieres ser explorador, ve a la esquina a traerle un par de caguamas a tu papá. Anda, pinche chamaco tarugo, ve a traer las cervezas, ve a explorar la tiendita, ve, ve. ¡Caray, le hubiera hecho caso a mis amigas y te hubiera abortado cuando tenía la oportunidad, pero una de pendeja le hace más caso al señor cura!

Alvarcín sale a la calle y se hace un juramento: “¡Cuando crezca, todos me la pagarán. Me volveré Secretario de Seguridad de León y dominaré al mundo! ¡Los odio, los odio a todos!”

A pesar de todo, Alvar Niño nunca abandonó sus sueños de convertirse en un gran explorador. Incluso quiso hablar con Julio Verne, pero descubrió que ya estaba muerto. Quiso encontrar el Arca de la Alianza, el Santo Grial, el Templo de la Perdición y la Calavera de Cristal, pero había un maldito arqueólogo llamado Indiana Jones que le llevaba la delantera, y que además tenía un sombrerito y un látigo pocamadres, nada que ver con la patética barba de candado y mirada de vaca muerta que Alvarillo tenía y sigue teniendo.

Cuando llegó a ser Secretario de Seguridad, vio una película que marcó su vida: Volver al Futuro. ¡Aquella era su gran oportunidad! ¡Por fin podría conocer a su ídolo, al hombre que llevaba su nombre!

Alvar mandó llamar a todas sus tropas.

-¡Soldados míos, llamen al doctor Emmett Brown, vive en Hillvalley y tiene una máquina del tiempo y un perrito llamado Einstein! ¡Tú, consigue plutonio, lo necesitaremos pues es el combustible que usa el De Lorean!

-Oiga Jefe, eso es una película…

-¡No, es realidad! ¿Qué más me dirás, que no existe Nuncajamás?

Hasta el día de hoy, la Secretaría de Seguridad sigue invirtiendo en fabricar una máquina del tiempo.

Por supuesto, los resultados siguen siendo infructuosos.

1 comment:

Gabriel Juarez said...

Yaaa! Esta Hermosa la historia, me he doblado de la risa leyendo a Alvarititito jajajaja! Cerebro de Vaca